Eixample

DIÁLOGO EDUCACIÓN Y TECNOLOGÍA

L’Auditori – 22 de Febrero

Educación y tecnología: aprender a adaptarse a los cambios

El desarrollo tecnológico y la digitalización están cambiando todos los sectores, también el educativo. Y el debate se sitúa en torno al cambio que supone la entrada de la tecnología en las aulas, tanto en el desarrollo de nuevas competencias para el alumnado como en el nuevo rol que ha de asumir el profesorado. Todas estas cuestiones se trataron en el Institut Escola de Treball en el marco del diálogo sobre “Educación y tecnología”, una cuestión clave para lograr el éxito de la transformación digital.

El coloquio estuvo moderado por la directora del Diari Ara, Esther Vera, y contó con la participación de Francesc Pedro, responsable de las políticas educativas de la UNESCO; Albert Forns, director del programa mSchools de Mobile World Capital Barcelona; Evaristo González, director de INS Torre del Palau; Josep A. Planell, rector de la Universitat Oberta De Catalunya; Miquel Carreras, director del FabLab@School del Liceu Politècnic de Rubí y Ana Albalat, profesora de proyectos TIC del Institut Ernest Lluch. La pregunta obligada que planteaba un diálogo de estas características era: ¿En qué punto nos encontramos en estos momentos? ¿Cuál es la realidad que encontramos en nuestras aulas? En este sentido, Josep A. Planell aseguró que “todavía estamos al inicio de la era tecnológica, pero la digitalización tiene que cambiar el modelo tradicional de educación en el que el profesor es el transmisor del conocimiento.

En el futuro, el aula será el móvil.” Desde el punto de vista estadístico, la inversión tecnológica en las aulas todavía no está dando sus frutos. Aún así, para Francesc Pedro, “la tecnología tiene la capacidad de transformar de forma radical el sector, pero sólo tenemos ejemplos exitosos en experiencias micro”. Una de estas experiencias es la implementación de FabLabs (espacios de experimentación en la producción) como el que Miquel Carreras desarrolló en la escuela Liceu Politècnic de Rubí. “Utilizamos la tecnología como vehículo para conseguir que los alumnos tengan el deseo de profundizar en el conocimiento. Desde que empezamos con el FabLab hemos reenganchado a estudiantes en riesgo de abandonar las clases y los resultados académicos han mejorado un 11%”.

Este deseo de conocimiento arroja pistas importantes de cara al futuro. Cómo dijo Ana Albalat, “la tecnología no ha cambiado la metodología y por tanto los resultados no mejoran. Ahora ya no es tan relevante qué estudias sino no dejar de aprender nunca. Todo cambia tan rápido que necesitas formarte. Tu profesión todavía no existe y te la puedes inventar”. Por tanto, la idea clave es la de educar ciudadanos flexibles y con capacidad de adaptación”.

Por otro lado, el debate no dejó en ningún momento de interpretar la educación como una esfera dual que se produce dentro y fuera del aula. Y en este sentido, como decía Francesc Pedro, “la educación que los niños reciben en casa tampoco es hoy la más adecuada, pues el uso de la tecnología en las familias tiene un carácter de ‘apaga niños’. Un error, ya que hoy el aprendizaje es constante y está, más que nunca, en todas partes.

CREACIÓN

Orwell 3000
Feliz Vinyals

Mobile World Centre

Con Orwell 3000, el artista barcelonés Fèlix Vinyals reflexiona sobre los límites del uso de la tecnología. ¿Vale todo en nombre de la evolución digital? La obra trata de dar respuesta con la presentación de una aplicación fictícia pensada en satisfacer el gran deseo de los estados totalitarios: el control absoluto sobre la población en todos los segmentos de la vida, hasta el punto de decidir sobre su muerte.

Orwell 3000 es un marcapasos con un GPS incorporado que el Estado implantaría en todos sus habitantes desde que nacen para controlar todos sus movimientos. De esta manera, el gobierno tendría el control sobre el destino de los rebeldes, enviando una señal que provocaría una parada cardiaca a los participantes en cualquier manifestación para cortar de raíz cualquier intento de revuelta.

La muestra, instalada en el Auditori, se inspira en la obra de George Orwell y en el New Media Art de los 90 para explorar los límites éticos y morales del desarrollo tecnológico, y preguntarse hasta qué punto el mercado está dispuesto a superarlos si hay opción de hacer negocio

RUTA EIXAMPLE

Sábado 25 Febrero

El Eixample es el distrito más poblado y una de las zonas más dinámicas de la ciudad. La historia, que habla del crecimiento de la ciudad en la edad contemporánea y queda marcada con el emblemático y definitorio Plan Cerdà, ha aportado una identidad propia a la zona. Su carácter histórico, sin embargo, no le ha impedido convertirse en uno de los grandes centros de innovación y producción artística gracias a espacios como el Makers of Barcelona, Espai Volart o el Auditori, paradas de la ruta por el distrito durante Mobile Week Barcelona.

La diseñadora Cecilia Tham ejerció de anfitriona durante la visita al hogar de innovadores Makers of Barcelona. El proyecto se ha convertido en el espacio de coworking más grande de Barcelona y ha sido embrión de otros proyectos, como el FabCafe Barcelona. A su alrededor se han constituido una de las redes de creativos del diseño, la tecnología y el emprendimiento más dinámicas de la ciudad.

El Espai Volart, de la Fundació Vila Casas abrió sus puertas en 2002 con la finalidad de dar salida a la rica colección artística de la institución. A través de sus exposiciones temporales, ha acercado a la ciudadanía obras desconocidas y consolidado actividades como las Patrim, muestras de los trabajos de los estudiantes de Bellas Artes de la Universitat de Barcelona que se se presentan cada verano. En el caso de la comitiva de Mobile Week Barcelona, pudimos disfrutar de los retratos de Gonzalo Goytisolo, la abstracción de Sergi Barnils y el figurativismo de Francesc Todó.

La última parada de la ruta por el Eixample fue el Auditori. De la mano de su director, Joaquim Garrigosa, los participantes descubrieron el espacio que sirve de sede para la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya, y la Banda Municipal de Barcelona. Gracias a su programación diversa, el espacio ha atraído público de todas las edades y tendencias musicales.