Horta | Mobile Week Barcelona

Horta-Guinardó

mWeek TALKS

Hospital Universitari Vall d’Hebron – 21 de Febrero

La mañana del 23 de Febrero, comenzó la sesión la periodista Milagros Pérez Oliva que moderó el debate a 4 bandas que se celebró en el Auditori del Campus del Hospital Vall d’Hebrón, donde participaron, Josep Amat, miembro del IEC, experto en robótica y sistemas de control remoto; Alícia Casals, miembro del IEC y director del grupo de Robótica del Centro de Investigación en Ingeniería Biomédica (UPC); Ramon López de Mántaras, miembro del IEC y director del Institut de Investigació en Intel•ligència Artificial (CSIC); y Jaume Raventós, miembro del IEC y Responsable de Operaciones y Relaciones Institucionales de la Dirección General de Investigación e Innovación en Salud.

La quinta generación de tecnologías de telefonía móvil (5G) está prevista que se implante entre el 2019 y 2020. Esto supondrá una conexión en Internet mucho más estable y rápida, que abre la puerta a la consolidación de la telemedicina, una práctica que se realizó de manera experimental por primera vez al 1924, recordó Josep Amat.

Alicia Casals explicó que la tecnología permite que las tareas rutinarias y los médicos puedan dedicar más tiempo al paciente. Como ejemplo expuso el caso de China, en donde la cita previa en los hospitales lo hace un algoritmo, con el objetivo de cambiar el sistema asistencial. Josep Amat coincidió en que este software puede ser muy útil, pero sólo “si el paciente no percibe que detrás hay una máquina”. Llegados a este punto, la pregunta resultó obligada, ¿la tecnología deshumanizará la asistencia sanitaria? Todos coincidieron que el trato entre personas no puede perderse. Jaume Raventós apuntó que “la combinación ideal es unir las capacidades del hombre y la máquina”.

En este sentido, la Inteligencia Artificial es una gran aliada, puesto que puede ayudar a los profesionales detectar patrones o a escoger cuál es el tratamiento más eficaz. Pero antes hay que crear una gran base de datos de la cual se nutrirán los algoritmos, es decir, hay que digitalizar los historiales clínicos disponibles, recuerda Jaume Raventós. “En el momento en que se puedan digitalizar todos los datos clínicos y cruzarlos con algoritmos tendremos una ayuda muy importante para los profesionales sanitarios, es lo que se denomina Medicina de Sistemas”.

Tras este debate, comenzó el diálogo “El poder de la ciencia y los límites de la vida”. El pasaporte genético y cómo se puede mejorar la calidad en el último tramo de vida de una sociedad envejecida fueron los dos temas principales del debate. La directora del Diario Médico, Carmen Fernández, moderó está conversación, en la que participaron Jordi Camí, doctor en medicina y catedrático de la UPF; Pedro Barri, director del departamento de Obstetricia, Ginecología y Medicina de la Reproducción en Salud de la Mujer en Dexeus; Ángel Raya, director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona; Joan Comella, director de la Fundación de l’Institut de Recerca del Hospital Universitario Vall d’Hebron (VHIR); Mavi Sánchez Vives, doctora en neurociencias y profesora de investigación ICREA; y Anna Veiga, del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona.

Iniciando el debate, Anna Veiga opinó que los conocimientos en genética son cada vez más extensos, rápidos y económicos. Eso posibilita que las pruebas genéticas se puedan comercializar a un precio reducido. Utilizar una tecnología como el CRISPR para prevenir enfermedades hereditarias es un avance.

Por su parte, Pedro Barri consideró que antes de introducir el test genético en la clínica diaria se debe tener la certeza que sabemos qué hacer con esa información. La genética no es determinante, ya que las circunstancias psicosociales también influyen. Joan Comella también incidió en este punto, “en este momento no sabemos interpretar bien las tendencias de los análisis de ADN y eso puede derivar en graves errores”. La cuestión se complica más si en vez de prevenir enfermedades, planteamos la selección genética para mejorar a los hombres y en esa cuestión, Ángel Raya planteó que sería necesario elevar este debate al resto de la sociedad, para saber el nivel de interés que genera y el grado de compromiso del resto de ciudadanos para investigar y financiar la selección genética.

La segunda parte del debate se centró en analizar cómo la tecnología puede mejorar el nivel de vida de una sociedad envejecida. Según Jordi Camí, la cronificación de enfermedades que antes eran mortales, ha sido una conquista de la biomedicina. A la vez que se ha logrado más años de vida, Jordi Camí afirmó “también hemos creado enfermedades crónicas y calamidades”. Uno de los retos de la medicina debe ser minimizar la vida sin salud de nuestros ancianos, planteando que “¿tiene sentido que vivamos 15 años más, pero siendo enfermos dependientes?”.

Una opción para mejorar la calidad de vida en esos últimos años puede ser la medicina regenerativa. Ángel Raya explicó que el trabajo con células madre está orientado a crear nuevos órganos que puedan sustituir los que están dañados. Pero para que el nuevo órgano se integre bien, es necesario que el resto de miembros funcione bien.

En una sociedad envejecida, las enfermedades relacionadas con el cerebro, como el alzhéimer han aumentado. En neurociencia hay un gran desarrollo tecnológico, recordó Mavi Sánchez Vives, pero el ritmo de incorporación a la praxis clínica es lento. Y como anécdota, apuntó que la Realidad Virtual puede ayudar a proporcionar a los enfermos de alzhéimer entornos inmersitos que faciliten el día a día o la interacción remota con el personal sanitario, pero sin conseguir resolver la cuestión principal de cómo reparar un tejido cerebral dañado.

Mweek LAB

El distrito de Horta- Guinardó acogió los LABS más tecnológicos. Estos talleres fueron desde “Crea tus gadgets con Arduino” hasta un taller nombrado “De la idea al mundo real: iniciación al 3D”, pasando por talleres como “Programando robots” y “Circuit Bending”. David Lladó, gestor cultural y dinamizador del Centre Cívic Guinardó, coordinó todos estos talleres.

La construcción de tus propios gadgets con Arduino, un dispositivo electrónico de bajo coste y licencia abierta, abrió los LABS del distrito el 17 de febrero, con la intención de crear objetos interactivos con herramientas de bajo coste. Con esta misma misión de introducción a nuevas posibilidades, se celebró el taller de iniciación en 3D, dónde los asistentes aprendieron a utilizar una impresora 3D, ambos celebrados en colaboración cediendo el espacio para el taller, Raconet – Centre Cívic Guinardó y con Aula 141.

Centrándose en los conocimientos de robótica y programación, David Lladó impartió este taller englobado en la filosofía STEAM (Science, Technology, Engineering, Arts and Maths), en colaboración con el espacio Espai Jove Bocanord y Aula 141.

Circuit Bending fue el último LAB de la semana en el distrito dedicado a modificar circuitos internos de un juguete sonoro para obtener nuevos sonidos. Un taller que resultó verdaderamente interactivo y creativo donde se cambió la función de algunos de estos juguetes con el objetivo de crear instrumentos musicales, realizado en la Biblioteca El Carmel, en colaboración con Bibliotecas de Barcelona y Aula 141.

mWeek KIDS

El 24 de febrero se relacionó la tecnología con los más pequeños de la casa. Junto a la iniciativa de la plataforma Scratch que facilitaba estos conocimientos más técnicos, se enseñó a los niños y niñas de 8 a 12 años este lenguaje de programación visual que permite crear animaciones de forma sencilla y creativa, con el LAB “Crea tu propio videojuego” en el Centre Cívic Casa Groga, con la colaboración de Aula 141.

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